Una ruptura amorosa puede remover profundamente nuestras emociones, nuestra rutina y hasta nuestra identidad. Sin embargo, también puede ser una oportunidad poderosa de reconexión contigo misma. En este artículo te comparto pautas de autocuidado físico, mental y nutricional para transitar este duelo de forma compasiva, fortalecerte desde adentro y volver a florecer.
Autocuidado mental: acoge tus emociones
-
Permítete sentir. No hay emociones equivocadas: tristeza, ira, confusión, alivio o miedo. Todas son válidas.
-
Escribe un diario emocional. Anota lo que sientes sin filtros. Puedes hacer cartas de despedida que no enviarás.
-
Ritual de cierre. Crea un momento simbólico para cerrar el ciclo: quemar una carta, plantar una flor, liberar objetos, etc.
-
Busca apoyo. Habla con personas que te escuchen sin juzgar o considera un proceso terapéutico o de coaching emocional.
-
Afirmaciones sanadoras. Usa frases como: “Merezco amor y respeto”, “Mi valor no depende de otra persona”, “Estoy reconstruyendo mi paz”.
Autocuidado físico: el cuerpo también siente
-
Activa tu cuerpo. El movimiento ayuda a liberar endorfinas. No necesitas ir al gimnasio: baila, camina, haz yoga o estiramientos suaves.
-
Descansa bien. Prioriza el sueño. Establece rutinas nocturnas con infusiones, aceites esenciales o meditaciones guiadas.
-
Cuida tu energía. Evita entornos o personas que te drenen. Elige espacios que te recarguen (naturaleza, baños de sol, silencio).
Alimentación para reconectar contigo
La alimentación consciente puede ser tu aliada para recuperar equilibrio físico y emocional. Aquí algunas pautas:
-
Incluye alimentos ricos en triptófano, como:
Plátano, aguacate, semillas de sésamo y girasol, garbanzos, avena, almendras y cacao puro.
(Favorecen la producción de serotonina, la “hormona de la felicidad”.) -
Grasas saludables para el sistema nervioso:
Aguacate, aceite de oliva virgen extra, nueces, semillas de lino o chía molidas. -
Infusiones que calman:
Pasiflora, valeriana, lavanda, melisa, manzanilla. -
Evita (sin prohibir) los refugios emocionales:
Azúcar en exceso, ultraprocesados, cafeína o alcohol. No hay culpa, pero busca sustituir desde la conciencia. -
Prepárate comida bonita y nutritiva. Comer sola no es sinónimo de improvisar. Poner la mesa, usar tus platos favoritos, cocinar con intención… ¡es también autocuidado!
Rutinas para volver a ti
-
Ritual matinal: Agua templada con limón, respiración consciente, frase positiva del día.
-
Ritual nocturno: Ducha caliente, música suave, escribir tres cosas buenas del día.
-
Citas contigo: Vuelve a conectar con lo que te gusta. Ve al cine sola, haz un picnic, inicia un nuevo hobby, inscríbete en un taller (como nuestros talleres de cocina saludable, por ejemplo 😉).
Sanar una ruptura es un proceso, no una carrera. Escúchate, trátate con ternura y date el tiempo que necesites.
Desde Baelo Claudia Saludable te acompañamos con talleres, planes personalizados y sesiones de coaching para cuidar tu salud física y emocional en esta etapa de transformación.
📩 ¿Necesitas ayuda para reconectar contigo? Escríbeme y hablamos sin compromiso. 📩


